martes, 28 de julio de 2009

Te imploro - Poema

Te imploro

(c) Mario Aguilar Benitez

7/09

Hoy en estas últimas horas del día
Me acurruco a tu lado y te imploro
Tu sabiduría y tu belleza
Tu amor inmenso y tu paciencia
Tu entrega incondicional y también libre
Tu cuerpo y tu belleza junto a mí
Tu pasado que podemos gozar juntos
Tu amor de madre siempre para los 4
Tu energía espiritual y tu sonrisa
Tus cariños y besos cada día
Tu confianza y tu piedad.
Hoy me acurruco feliz y enamorado
Débil y llorando de mis heridas
Y te digo “dame la mano fuerte”
Aunque a veces nuestras manos estén débiles.
Dame tu mano hasta ese día en que digamos
Adiós, no muy pronto, te imploro,
En que al cerrar tus ojos te sonreiré
Y te diré “gracias” por ser tú, por amarme
Y por dejarte amar, ahora y siempre.

Vago en la noche - Poema

Vago en la noche

28/07/09

(c) Mario Aguilar Benitez

Vago en la noche dormida esperándote
Y me acurruco a tu lado pero no te escucho
Y siento que la madre se acurrucó con el tierno
Y eso me da gozo, pero vagabundeo esperándote.
¿Dónde estás? ¿Dónde te fuiste crisantemo mío?
Desapareces y apareces como una flor de otoño
Y no puedo ser sin ti, no puedo dejar de mirar
Los montes y las montañas donde estás cobijada lejos
Y mi espíritu vaga en vano y mi alma contrita te espera
Y mi cuerpo rechina con los goznes secos en espera
Y si solo escuchara tus trinos por unos minutos descansaría
Sin el vagar del moribundo que no puede ser por estas horas
Pues solo tú me haces ser y solo tú y yo creamos música bella.
Crisantemo etéreo, no me hagas vagar pues no me gusta
Me siento extraño pues no encuentro el firmamento, solo tierra,
Y tres damas han guardado silencio esta noche y el silencio está
Aglutinado en el cemento del almirantazgo en espera de la aurora
Donde espero que nuevamente escucharé tus trinos y los nuestros.
Crisantemo mío, soy tuyo, no dejes de trinar en las tardes
Para no vagar sin rumbo en las montañas de cemento,
Aunque solo sea un momento de tu aliento y una nota de tu alma
Dámela cada día antes de dormir, te lo imploro, pues vagar, sí,
Vagar es un pasatiempo vacío y he vagado tanto que ya no deseo
Vagar sin sentido sino que encontrar tu mano, tu trino y el rumbo
Que solo viene de ti, alas, que sea este la última noche de vago
Pues quiero caminar contigo, no en el silencio sino en el trino.

domingo, 26 de julio de 2009

Me hechizaste - Poema

Me hechizaste

26/07/09

(c) Mario Aguilar Benitez

Lloré solo, en tus brazos, ahí
En la ignominia del pasado
En las cavernas dúctiles de la memoria
En la soledad de no tenerte en domingo
En mi corazón apabullado de todo,
Recordando la nada de la pena sin llanto.
Y en ese momento fuiste oído y manos
Y amada, y me hechizaste pues en vez de todo
Me diste amor, me diste confianza, me diste futuro.
Es como si en el hacer el amor sin hacerlo parpadearas
El futuro, creadora de mundos, creaste el futuro,
Y dejaste que el pasado fuera yéndose como aire
Hacia las arenas del mar donde las olas y las aguas
Se llevan a los indefensos, se llevan el pasado
Y borran esas heridas de inmersión y suplicio.
Fuiste compañera en domingo, fuiste mujer,
Fuiste todo y me hechizaste, aunque no viera tu cuerpo
Pero tuviste tus ojos como dagas divinas sobre mí
En el camino donde tus punzadas amorosas llegaron
A mi corazón para siempre y lo moldearon,
Forjando el amor eterno, la ofrenda final,
El mundo futuro, la felicidad del presente,
Los moldeaste con tus ojos y los transmitiste
A través de tus manos, y me encandilé
Y sigo, y sigo, rogándote que me mires nuevamente,
Ahora, mañana y siempre, para que seamos dos.

Islas humanas - Poema

Islas humanas

© Mario Aguilar Benítez

Y había solo dos en esa isla
Dos personas mirándose cerca
En la isla que existía, verde y gris
Con arenas de canela y palmeras fulencas
Aunque no pases mayor tiempo
En la oficina desde donde me llamaron,
A mí y a ella, para soñar y reír.

La isla de los pirgüines rojos
Y las gaviotas azules y tus sueños
No los de antaño sino que los de ahora,
Esos sueños que aparecen siempre
Aunque la isla esté lejos y los océanos cerca
Pues son islas humanas, habitadas de raza,
Sumergidas en las cosas del día a día,
Pero esperando tiempos mejores, la parusía,
Para que nadie tampoco tenga termos,
Sino que la posibilidad de mirar las clínicas
Y mandar un segundo castillo, pues ahí estaba feliz

Isla Negra - Poema

Isla Negra

(c) Mario Aguilar Benitez

La neblina te consume y carcome
Invierno y verano y las sales llegan
No se van, se quedan en los recuerdos,
De una isla que lleva el nombre de Neruda
De ese poeta que al construir una morada
Construyo la isla, construyo el sentir,
Construyo las formas de una barcarola
Y construyó la posibilidad de ser ahí
Alrededor de una proa y de una tumba.

Isla Negra, tienes la playa inundada
De poemas y de formas, mientras que,
Sí, mientras que las botellas, los peces
Y los demás recuerdos pululan en la casa
Ya modernizada del poeta Neruda.
Llévame poeta detrás de la neblina
A ver el centro de la isla, ese escritorio
En que tu mano escribía esos versos tristes
Esos versos que calaban y calan los huesos
De sentimiento, en la Isla Negra.

miércoles, 22 de julio de 2009

No te cambio - Poema

No te cambio

(c) Mario Aguilar Benitez

21/07/09

No te cambio por todo el oro del mundo
Ni por una niña más joven, ni por otra
No te cambio por toda la salvación de los reinos
O el grupo de diamantes más precioso del mundo
No te cambio por otra, no cambio tu cuerpo
No cambio tus manos o tu sonrisa
No cambio tu historia, tu vida o tu memoria
No te cambio, te amo y no te cambio.

Existo - Poema

Existo

(c) Mario Aguilar Benitez

Hoy existo y soy un ser humano
Y pienso y actúo y me muevo
Me llena la cabeza un sinfín de preguntas
Sobre todo, sobre lo que es y sobre todo
Sobre otros seres humanos, lo que viven
Sus vivencias políticas, su religión, sus sufrimientos.

Pero ya no existo solo, nunca lo he hecho,
Dios ha estado allí y lo he sentido
Pero hoy, en el presente, existes tú,
Mujer, amada, compañera, amor de mi vida
No existo sin ti, soy solo y callado sin ti,
Desaparezco en una infinidad de papeles sin ti.

Te tomo la mano y somos, dos hojas,
Llevadas por el viento y el fin del mundo
Dos corazones sulfurados de amor y dos sonrisas
Que dulcemente miran hacia el futuro,
Pronto dos canarios, dos almohadas, dos vasos,
Dos toallas, dos de todo pero solo uno,
Un propósito y un sentir, dos: tú y yo.